En 1842, Hugh Watson, considerado el fundador de la raza angus (Aberdeen Angus), seleccionó sus mejores animales negros y machos para su reproducción. De ahí salió su toro favorito <Old Jack>. Este se adjudicó el Nº1 en el libro de Genealogía Escocesa.

La carne que se obtiene de estos animales es de un sabor intenso. Está muy valorada por su marmoleado: es  tierna,  jugosa, de aroma delicado, de sabor exquisito y bouquet inigualable.

Nuestros animales nacen en Escocia e Irlanda para asegurarnos de la pureza y cuidado de su genética y se crían en grandes espacios naturales de la región de Salamanca y Toledo.

Son espacios únicos,  ricos hábitats que les proporcionan  calidad de vida, alimento abundante y variado……. Son también el mejor motor de economía rural sostenible, representan biodiversidad, cultura gastronómica, economía rural local, tradición, conocimiento…..  Su efecto siempre es integrador en el medio rural. Valores como la sostenibilidad, respeto por el medio ambiente, bienestar animal y calidad  diferenciada siempre está asegurada.

Podemos asegurar que la carne Angus  que ofrecemos en nuestros restaurantes ha sido controlada de forma exhaustiva en todos los procesos: la cría,  la transformación, tratamiento artesanal del producto, seguridad y calidad alimentaria, así como la trazabilidad  que solo verdaderos profesionales, especialistas de reconocido prestigio en su oficio, están consiguiendo dar valor a este patrimonio del que disponemos y que, entre todos, debemos defender y valorar.

Las diferentes  piezas del animal han soportado  movimientos y esfuerzos físicos muy variados por lo que tendremos  unas piezas más tiernas y otras menos. Para lograr la homogeneidad de todas las piezas, éstas son sometidas a un proceso de maduración que consiste en dejar  reposar la canal en nuestra cámara de maduración unos 10 días en condiciones de temperatura y humedad controladas.